viernes, 10 de abril de 2026

EL LARGO REGRESO DEL BAJO PERDIDO DE PAUL McCARTNEY

Se viene el estreno del documental que estrenará la BBC acerca del bajo Höfner que Paul extravió en la década del '70

Foto: paulmccartney.com


Fuente: paulmccartney.com

El bajo Höfner es una marca registrada de Paul McCartney. Cualquier músico que lo suba a un escenario nos recuerda a Macca. Paul lo hizo célebre en su época beatle, en especial en la Beatlemanía, pero no siempre fue el mismo. El primero de ellos, el que empezó la historia, lo compró en Hamburgo y lo utilizó en los primeros días de Los Beatles. Sin embargo, otro modelo lo reemplazó y quedó guardado. Recién en el tramo final de la banda, para las sesiones de Get Back/Let It Be, el primer Höfner retornó a los brazos de Paul McCartney.

La separación de Los Beatles generó rechazo por parte de sus ex integrantes con todo aquello que tuviera un aire beatle. Y así, el bajo Höfner quedó archivado. Un descuido propició un robo que McCartney lamentó mucho. Su primer bajo eléctrico desapareció. Por un largo tiempo no hubo noticias, pero en los últimos años se produjo el milagro.

Tras 50 años de búsqueda, Paul se reencontró con aquel primer Höfner. La historia llegará a las pantallas mañana, con el estreno en BBC Two de McCartney: La búsqueda del bajo perdido, que también estará disponible en BBC iPlayer.

Keith Smith, el jefe técnico de Paul, se apunta como fundamental en el descubrimiento y la restauración del bajo. En sus palabras, el bajo Höfner pasó de ser una leyenda perdida a ser de nuevo el compañero de Paul en el escenario, como sucediò en el último concierto de 2024 en el O2 de Londres.


Un poco de historia

La historia del bajo perdido comienza en 1961, cuando Los Beatles estaban en Hamburgo. Tras la marcha de Stuart Sutcliffe, Paul lo sustituyó como bajista y le pidió prestado el bajo durante un tiempo. Al ser zurdo, lo tocó al revés. Paul y George Harrison solían mirar las tiendas de música, soñando con tener los más exclusivos. Paul vio un Höfner en la tienda Steinway de Alemania y gracias a su precio económico, se lo compró.

El bajo violín 500/1 de Höfner quedó en sus manos. Paul recordó en varias ocasiones que le costó unas 30 libras. Ya con instrumento propio se encargó propiamente del rol de bajista durante el resto de la estancia en Hamburgo y le dio continuidad de regreso a Inglaterra, durante los dos primeros álbumes de Los Beatles: Please Please Me y With the Beatles.

En 1963, Höfner le envió a Paul el nuevo modelo de 1963; gratis. Este bajo era ligeramente diferente al del 61 y se convirtió en el favorito de Paul. Es el que todos conocemos y el que sigue tocando en sus conciertos en la actualidad. El del 61 se convirtió en el instrumento de reserva, usado de vez en cuando. Paul recurre al bajo en 1969, en los estudios Twickenham, durante las sesiones de Get Back, proyecto que luego se denominó Let It Be. Una vez concretada la ruptura de los Fabulosos Cuatro, fue archivado otra vez.

En 1972, Paul, ya con Wings, trabajaba en lo que sería un nuevo disco: Red Rose Speedway. Para ello se trasladó de un estudio a otro. Se dirigía a Basing Street, en Notting Hill, y durante este traslado dejó parte del equipo en una furgoneta durante la noche. Al día siguiente, descubrieron que habían forzado la furgoneta y que faltaban varios objetos, incluido el bajo Höfner del 61. A McCartney lo invadió la frustración. El hecho fue denunciado a la policía e incluso publicó un pequeño aviso en el periódico Evening Standard, pero no obtuvo respuesta. 

En 2018, Paul estaba en pleno trabajo cuando recibió la visita de Nick Wass de Höfner. La idea era replicar el bajo del 63, para tener otro de repuesto. Wass quería probar diferentes pastillas. Hasta que Paul soltó su deseo de recuperar el viejo Höfner. Wass se lanzó de llenó a conseguirlo y lanzó la campaña: «El Proyecto del Bajo Perdido». Exploró callejones sin salida e historias extrañas. Había relatos de que lo guardaban en algún lugar de California, que lo habían comprado y robado de nuevo, o que había viajado por todo el mundo. Tras varios intentos frustrados, en 2023, Wass incorporó a otros expertos, entre ellos el periodista Scott Jones, la investigadora Naomi Jones y la profesional de redes sociales Cathy Harrison, y el proyecto tuvo cobertura en la prensa.


El regreso

Foto: paulmccartney.com


Durante la gira Got Back de 2023, una persona se apareció con un bajo. Luego constataron que era el bajo perdido. De inmediato, Paul lo recibió y exclamó: "¡Oh, mi tesoro! Es mi bajo". El bajo pasó la siguiente y última fase: la autenticación. Una vez comprobado, con el bajo desmontado, hubo aplausos.

El bajo Höfner mereció un tratamiento muy cuidadoso porque su estado era deplorable. El mástil estaba agrietado y partido, los clavijeros equivocados y las pastillas no funcionaban. Se puso inicio a una obra de restauración magnífica. Höfner puso en contacto con Martin Harrison, un verdadero artesano, quien se mostró encantado de ayudar a pesar de su semi-retiro. 

Con mucho trabajo, el bajo Höfner fue restaurado para que Paul pudiese tocarlo. En el inicio de Got Back 2024, Paul tuvo la idea de probarlo en la ciudad de Manchester. Fue la gran prueba, que pasó con creces. Entonces, McCartney decidió que era propicio utilizarlo en la última noche de la gira, en el O2 de Londres. Si bien utilizó el de siempre, esperó a Get Back para volver a tocar con el bajo perdido. Y no sólo. Estuvo acompañado de Ringo Starr y Ronnie Wood. 

Phil, el técnico de guitarra de McCartney, cedió su lugar a Keith Smith para que le pasara el mítico primer bajo de Paul. "Hace 50 años, tenía un bajo además de este: mi bajo original. Y, para ser sincero, me lo robaron, y lo hemos estado buscando durante 50 años ¡Pues lo recuperé! Así que aquí está, haciendo su primera aparición en un escenario en 50 años: ¡es mi bajo original!", dijo Paul esa noche.

Ya tuvo su lugar en el escenario, ¿lo tendrá en The Boys Of Dungeon Lane?

Foto: paulmccartney.com



No hay comentarios:

Publicar un comentario